La traducción es una práctica discursiva que opera entre dos lenguas y dos culturas distintas en la que se ponen en juego variables cognitivas, culturales, psicológicas, sociológicas y lingüísticas. La terminología inherente a toda actividad que genera conocimiento per se juega un papel muy importante en este proceso, ya que las unidades terminológicas no solo condensan ese conocimiento, sino que también lo representan y lo manifiestan según un enfoque o punto de vista determinados, es decir, según el corte de la realidad propuesto por el autor. Es necesario, entonces, que el traductor cuente con un método de investigación que le permita informarse acerca de un área de conocimiento nueva o que desconoce, validar la terminología en la lengua meta, o adaptarla al registro requerido por la obra, incluso reconocer neologismos o crearlos, si fuera necesario.
Del 23/05/26 al 13/06/26