Desde hace algunas décadas, la irrupción de la “nueva historia política” en el campo de la historia profesional suscitó una renovación de las prácticas historiográficas. Comenzaron a abandonarse ciertos supuestos arraigados, como el determinismo de lo económico sobre lo social y lo político, o el imperio de la larga duración, y se abrieron nuevos campos a la investigación: el interés por los actores colectivos reales, que remiten al concepto de sociabilidad, de redes, de pertenencia; el estudio de los imaginarios, de las representaciones, de los lenguajes que operan sobre los sujetos históricos; el discurso político; el análisis de las formas de hacer política; la representación política. Las contribuciones de este nuevo enfoque teórico-metodológico, de difusión bastante reciente en la historiografía local, se reflejan por ahora principalmente en trabajos sobre el siglo XIX, aun cuando su utilidad para el análisis del siglo XX es a todas luces evidente.
Del 26 de septiembre al 12 de diciembre
Los martes de 17 a 21 hs.
Aula 256